Cada año se consumen en el mundo unas 500.000 millones de bolsas plásticas. Una persona promedio utiliza alrededor de 350 a 400 bolsas de plástico por año. Muchas van a parar a las carreteras o a nuestros mares, destruyendo el entorno marino. Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el plástico mata alrededor de un millón de aves marinas y 100.000 mamíferos marinos al año.

Una bolsa plástica puede llegar a tardar entre 100 y 400 años en degradarse, tiempo en el que su descomposición afecta seriamente al medio ambiente. Esta situación ha sido decisiva para que al menos 15 países en el mundo hayan decidido prohibir su uso. Panamá es ya uno de ellos.

La Ley 19 de enero de 2018 establece que queda prohibido el uso de las bolsas de polietileno en los supermercados, autoservicios, almacenes o comercios en general para transporte de productos o mercaderías. ¿Qué supone esto? Que a partir de este mes de julio no podrás llevar tu compra en bolsas plásticas.

La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) se encargará de velar por la aplicación de la norma y que los establecimientos cumplan con la eliminación de las bolsas de polietileno. Además, el Ministerio de Ambiente desarrollará campañas de difusión y concienciación sobre material no degradable y no biodegradable y de las ventajas para el medio ambiente de la utilización de las bolsas reutilizables.

El problema con el plástico, además de estar elaborado con material no degradable y otros elementos contaminantes, es que nosotros la hemos hecho parte nuestra vida cotidiana y de una manera innecesaria. ¿Por qué no podemos ir a la compra con una bolsa de tela, papel o un carrito?

Los impactos negativos de estas bolsas son muchos: se acumulan en los vertederos, taponan los desagües pluviales y las calles en invierno. Contaminan los océanos, donde los peces, las aves marinas y otros animales marinos las comen o se enredan en ellas. Limpiar y eliminar los residuos plásticos cuesta a las ciudades y países millones de dólares.

Así que todo son ventajas si dejamos de usar bolsas plásticas. Recuerda que el desarrollo sostenible depende de nuestras acciones. Tomemos conciencia y seamos parte de la solución.

 
 
 

La lucha mundial contra las bolsas plásticas comenzó hace más de dos décadas.  En concreto, tras el descubrimiento del “continente de plástico”, ubicado en el Océano Pacífico que fue visto por el investigador marino Charles Moore en 1997.  Ubicada entre Hawái y California, esta “isla de basura” está compuesta principalmente de bolsas plásticas y botellas, según National Geographic.

Este descubrimiento llevó a Bangladesh a convertirse en la primera nación en prohibir el uso de bolsas plásticas en 2002.  Hasta la fecha, a Bangladesh le han seguido otras 13 naciones de todo el mundo. En América Latina, destacan Argentina, donde la medida se aplica solo en algunas provincias y, sobre todo, Chile primer país en legislar sobre este tema y que ha prohibido su uso en actividad comercial.  En Centroamérica, Panamá ha sido el país pionero en impulsar la prohibición de las bolsas de plástico.

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