Cada 20 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Felicidad, como un acto consciente de que su búsqueda es un objetivo humano fundamental que reconoce la pertinencia de la felicidad y del bienestar como objetivos y aspiraciones universales en la vida de los seres humanos de todo el mundo y la importancia de que se reconozcan en los objetivos de las políticas públicas. 

La idea es que este día represente un acto de reconocimiento de la necesidad de que se aplique al crecimiento económico un enfoque más inclusivo, equitativo y equilibrado, que promueva el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza, la felicidad y el bienestar de todos los pueblos. 

Tomando en cuenta lo anterior, cada año se publica el Informe Mundial de Felicidad. En su más reciente edición, la correspondiente a 2019, se evaluó la situación de 156 países basándose en factores como expectativa de vida, educación, apoyo social o corrupción.

Finlandia ocupa el primer lugar del ranking, seguido por Dinamarca, Noruega e Islandia. El top 10 se completa con Holanda, Suiza, Nueva Zelanda, Austria, Canadá y Suecia.

Panamá, por su parte, se colocó en el puesto 31. Entre los países latinoamericanos, el más feliz es Costa Rica (12), seguido por México (23), Chile (26) y Guatemala (27). El país menos feliz de América Latina es Venezuela (108) y el menos feliz del mundo Sudán del Sur (156) 

Sabía que…

La Asamblea General de la ONU decretó en la resolución 66/281 de 2012 que el 20 de marzo se celebrase el Día Internacional de la Felicidad para reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos y la importancia de su inclusión en las políticas de gobierno. La resolución reconoce además la necesidad de que se aplique al crecimiento económico un enfoque más inclusivo, equitativo y equilibrado, que promueva el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza, la felicidad y el bienestar de todos los pueblos.

La resolución fue iniciada por Bután, un país que desde principios de la década de 1970 reconoce el valor de la felicidad nacional sobre el de los ingresos nacionales y que prioriza la Felicidad Nacional Bruta sobre el Producto Nacional Bruto.