Hablar sobre Índice de Movilidad Social no tiene mucho sentido sin antes saber qué es y, de acuerdo con el Foro Económico Mundial, es el que indica cuántas generaciones le lleva a un país ascender en la escala socioeconómica.

Habiendo entendido el concepto, entremos en materia, pues según el Índice Global de Movilidad Social 2020 recientemente publicado, Panamá ocupa el puesto 63 de 82 economías tomadas en cuenta en la elaboración del índice. Haciendo clic aquí se puede ver el Resumen de Rendimiento del país para el año que recién comienza. 

América Latina no goza de las mejores posiciones del ranking: el primer país de la región que aparece es  Uruguay (35), seguido por Costa Rica (44), Chile (47), Argentina (51), Ecuador (57) y Brasil (60). Después de Panamá (63), se sitúan Colombia (65), Perú (66), El Salvador (68), Paraguay (69), Honduras (74) y Guatemala (75).  

En los primeros 10 lugares del conteo aparecen Dinamarca (1), Noruega (2), Finlandia (3), Suecia (4), Islandia (5), Países Bajos (6), Suiza (7), Austria (8), Bélgica (9) y Luxemburgo (10). Pero, ¿por qué precisamente los países nórdicos ocupan las primeras posiciones? 

De acuerdo con el informe, estos países ofrecen sistemas educativos de alta calidad y equitativos, redes de seguridad social sólidas e instituciones inclusivas junto con oportunidades de empleo y buenas condiciones de trabajo; todo gracias al modelo económico que han implementado la gran parte de sus empresas y que lleva por nombre stakeholder capitalism o capitalismo de las partes interesadas, en español; otros, hacen referencia al término como capitalismo consciente. 

Se trata entonces de un modelo económico que se basa en los intereses de todas las audiencias y no en los de accionistas de empresas, exclusivamente.

Se puede leer en el informe que “las economías que siguen el modelo del stakeholder capitalism tienen un mejor rendimiento en el índice que las que se centran en el capitalismo de los accionistas o en el capitalismo de Estado”, como es el caso de Estados Unidos que ocupa la posición 27.

Por lo tanto y, a propósito del tema, compartimos contigo los cuatro principios del stakeholder capitalism publicados en Digital Kriteria:

Propósito

las empresas conscientes tienen objetivos profundos que van más allá de la rentabilidad, un propósito elevado que inspira e implica a los empleados, clientes, proveedores, socios, etc.

Liderazgo

en los negocios conscientes, el “nosotros” sustituye al “yo”. Los líderes se convierten en los guías de los equipos, trabajan por el propósito superior de la compañía y se apoyan en valores como la confianza y el respeto.

Cultura

las empresas conscientes se apoyan en la cultura como motor del éxito. Responsabilidad, confianza, transparencia, igualdad, integridad, etc., son valores que subyacen a la propia estructura organizacional y que representan el eje conductor de la actividad empresarial.

Stakeholders

las compañías conscientes no solo tienen que rendir cuentas ante los inversores, sino aportar valor a toda la sociedad. Estas empresas desarrollan estrategias win to win (ganar-ganar) que generan más valor a largo plazo, lo que permite redistribuirlo evitando sacrificar los intereses de un stakeholder en favor de otro.

Para finalizar, el Foro Económico Mundial, en el Índice Global de Movilidad Social, hace un llamado especial a los países en vías de desarrollo a la implementación de políticas que combinen el crecimiento económico, la movilidad social y la sostenibilidad ambiental, así como una mayor cantidad de acciones que permitan “nivelar el campo de juego para todos los ciudadanos del mundo”.