El pasado 5 de junio se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente. Este día fue establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1972, aunque no sería hasta 1974 que se celebraría por primera vez.

El Día Mundial del Medio Ambiente nació para que las personas hagan algo positivo para cuidar nuestro planeta Tierra. Acciones que pueden tener un enfoque local, nacional, regional o global, pero que también pueden ser individuales. Pero, ¿basta solo un día? Reflexiona.

Casi sin darnos cuenta, nuestro modo de vida se está convirtiendo en la principal amenaza para el medio ambiente. Somos una sociedad consumista en la que no hay preocupación medioambiental. Desde hace muchos años, consumimos y desechamos bienes de una manera masiva, generando un enorme impacto ambiental que puede terminar por la destrucción del planeta. Es por esto que nos tenemos que parar a pensar en cuáles son nuestros hábitos de consumo y cómo estos afectan a la naturaleza.

Si echamos la vista hacia atrás, veremos que nuestros hábitos han cambiado de manera drástica. Donde antes la sociedad se preocupaba por el ahorro y la buena valoración de los bienes que se tenían, ahora necesita llenar el vacío y la falta de autorrealización mediante la compra de bienes que prácticamente ni necesitamos. Ahora creemos que somos mejores cuanto más compramos y más nos gastamos en los bienes que adquirimos, sin tener en cuenta las graves consecuencias de estas prácticas para el medio ambiente.

Un ejemplo de esto es la cantidad de plástico que desechamos a lo largo del día. Sin ir más lejos, cada segundo, llegan al mar unos 200 kilos de plástico, algo que es realmente alarmante ya que el plástico tarda 400 años en descomponerse, causando la muerte de numerosas especies marinas.

Sin embargo, Panamá ya ha empezado a tomar cartas en el asunto mediante la aprobación del decreto ley número 1 del 2018, por el cual a partir del 20 de julio de 2019 los comercios y supermercados de todo el país tendrán prohibido el suministro de bolsas plásticas desechables a sus clientes. Con esto, el país da un gran paso hacia delante en la lucha por sacar el plástico de nuestros mares, a punta de dejar de consumirlo.

Este año, la ONU busca sensibilizar a la población sobre la importancia de conservar nuestro medio ambiente. Entre los principales objetivos está motivar a las personas para que se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible, promover el papel fundamental que juegan las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales y fomentar la cooperación para cuidar nuestro entorno. Porque recuerda: ¡planeta solo tenemos uno!