En los últimos meses, la comunidad científica ha encendido las alarmas sobre el colapso de la biodiversidad y la emergencia climática que atraviesa nuestro planeta. Los científicos y la mayoría de los gobiernos están de acuerdo en que el mundo enfrenta una crisis ambiental sin precedentes, con un gran número de especies al borde de la extinción y temperaturas globales en aumento.

De acuerdo con World Environment Day, las soluciones basadas en la naturaleza son la mejor opción para alcanzar el bienestar humano, abordar el cambio climático y proteger el planeta. Sin embargo, la naturaleza está en crisis, ya que estamos perdiendo especies a un ritmo mil veces mayor que en cualquier otro momento histórico registrado.

Según Global Assessment Report on Biodiversity and Ecosystem Services, “la acción humana ha reducido la biodiversidad y modificado las estructuras de la población de vida silvestre a un ritmo sin precedentes. En los últimos 50 años, la población humana se ha duplicado, el tamaño de la economía mundial casi se ha cuadruplicado y el comercio mundial ha aumentado unas diez veces”. Por si fuera poco, indica World Wild Life que “se necesitarían los recursos de 1,6 planetas Tierra para satisfacer la demanda de los humanos cada año, y más especies están en riesgo de extinción que en ningún otro momento”. 

En 2019, el Informe sobre la Brechas de Emisiones de El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advirtió de que el mundo debe reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero 7,6% cada año entre 2020 y 2030, o el mundo perderá la oportunidad de limitar el calentamiento global en 1,5°C, como lo establece el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París.

Como ves, los seres humanos dependen de ecosistemas estables y saludables para su supervivencia. Por eso, 2020 es un año realmente importante que requiere una acción urgente para encaminar al mundo hacia un futuro más sostenible. Este será un “súper año” para el medio ambiente, porque se supone que los países definirán la agenda de la acción ambiental para la próxima década.

Dice la Organización de Naciones Unidas (ONU) en este reportaje que este año los países deben renovar sus compromisos registrados bajo el Acuerdo de París y presentar medidas climáticas más ambiciosas. Los compromisos actuales son insuficientes, pues de cumplirse, el mundo se dirigirá a un aumento de temperatura de 3,2°C. “Las naciones del G20 generan casi 80% de todas las emisiones, pero 15 miembros del grupo aún no tienen un cronograma para alcanzar la neutralidad de emisiones”.

¿Y el coronavirus? 

En esta nota publicada en  World Environment Day se puede leer que “la pandemia de COVID-19 es una oportunidad de reinventar nuestra relación con la naturaleza y reconstruir un sistema mundial más amigable con el medio ambiente. Abordar el surgimiento de las enfermedades zoonóticas requiere atender su causa raíz: el impacto de las actividades humanas. A medida que crece la población mundial y nos acercamos al umbral de los 10.000 millones de habitantes, debemos comprender mejor la red de vida en la que existimos y entender su funcionamiento como un sistema íntegro. Es hora de reinventar nuestra relación con la naturaleza y ponerla en el centro de nuestra toma de decisiones”. 

¿Qué podemos hacer? 

El Programa Para el Medio Ambiente de la ONU creó una guía práctica para saber qué podemos (y debemos) hacer para ser parte de la solución y no del problema en términos de biodiversidad. Por favor leéla, difúndela y sobre todo, pon en práctica sus recomendaciones.

¿Cómo llevas las 3R durante la pandemia?

La pandemia provocada por la COVID-19 ha servido, entre otras cosas, para hacer introspección con respecto a la relación que tenemos como individuos (y familias) con el medio ambiente y para cuestionar qué estamos haciendo a favor de él. Por eso, creemos...