Ha pasado más de un mes desde el inicio del estado de alarma en Panamá y el mundo, como consecuencia de la pandemia de coronavirus. Por ello, Amnistía Internacional señala cuatro áreas de atención que los gobiernos debe tener en cuenta en estos momentos: el refuerzo en la protección del personal sanitario; la situación en la que se encuentran las personas migrantes y refugiadas, las garantías de seguridad para mujeres víctimas de violencia de género, y la certeza de que las medidas sobre vigilancia que se aprueben sean usadas con el único fin de vencer a esta pandemia.

“Si algo ha dejado claro esta crisis es que el trabajo colectivo de todas las personas es fundamental. No nos podemos permitir olvidarnos de nadie durante esta pandemia, ni mucho menos de quienes corren mayores riesgos económicos o sociales como consecuencia del coronavirus”, señala Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional.

 

Víctimas de violencia de género

Son importantes las medidas adoptadas para proteger a las mujeres víctimas de violencia de género que en estos momentos pueden además estar confinadas con sus agresores y por lo tanto viendo reducida su capacidad de comunicación con el exterior, ante el riesgo de un aumento de la violencia vinculado a la propia situación. 

 

Personas migrantes y refugiadas

La pandemia ha provocado una importante baja en el número de llegadas de personas migrantes y posibles refugiados en todo el mundo. Amnistía Internacional recuerda que todas las personas tienen derecho a la salud, también los migrantes y refugiados, cuyos derechos no quedan paralizados como consecuencia de la crisis sanitaria en la que nos encontramos. Siguen teniendo que tener acceso a información sobre sus derechos, acceso a asistencia legal y a procedimientos de asilo y extranjería, con todas las garantías.

 

Vigilancia solo para garantizar la salud

Por otro lado, y tras algunos anuncios sobre la posibilidad de usar aplicaciones tecnológicas a través de los teléfonos móviles para hacer seguimiento de las personas afectadas por el coronavirus, Amnistía Internacional advierte que la recopilación y el uso de datos personales durante la pandemia de COVID-19 deben utilizarse con el único fin de responder y vencer a esta crisis.

Amnistía Internacional insiste en que, en caso de que se lleguen a ampliar las medidas de seguimiento y vigilancia, dichas medidas deben aplicarse con transparencia y supervisión adecuada, deben ser lo menos intrusivas posible y deben estar limitadas en el tiempo, solo hasta que sea estrictamente necesario para contribuir a acabar con la expansión del virus. Además, la organización exige que la manera en que se recopile la información en estas aplicaciones móviles, y cómo sea procesada, analizada, utilizada y compartida eventualmente con terceros sea totalmente transparente, durante la pandemia y posterior a ella. 

 

El personal sanitario con protección suficiente

Otra de las preocupaciones de Amnistía Internacional es la situación en la que se encuentra el personal sanitario. Semanas después de la declaración del estado de alarma, los profesionales de la salud siguen sin contar con materiales de protección en cantidad y calidad suficiente. 

 

Todas las personas del sector sanitario necesitan protección. 

La organización indica que en caso de contagio, los trabajadores deben ser retirados del servicio que efectúan. Ningún profesional sanitario debe incorporarse a su puesto de trabajo sin hacerse el test y una vez que las pruebas confirmen la negatividad, ya que supone un riesgo elevado para la población, los pacientes atendidos, el resto de compañeros de personal sanitario e incluso su propia salud.